Que me follen el culo me encanta pero me lo tienen que hacer con cuidado y en las condiciones adecuadas, sin embargo a veces, por razones que desconozco pueden pasar cosas raras. Ayer sucedió algo que nunca me había pasado.
Había tormenta y nos metimos en cama mi novio y yo. Yo, mimosa, comencé a fingir que me daba algo de miedo la tormenta, buscando el consuelo y la "protección" en el regazo de mi novio. Le faltó tiempo para comenzar a acariciarme.
No se por qué me excité con mucha facilidad, con solo sentir el roce de sus dedos sobre mi piel ya estaba chorreando y mi cerebro a mil por hora, no digamos ya cuando sentí su lengua en mi cuello, en el lóbulo de mi oreja, jugueteando en mis pezones, introduciendose en mi coño, acariciando mi clítoris, me metió los dedos en el coño y me corrí, así, sin más.
Pero el siguió con sus juegos mientras yo jadeaba. Después de correrme suelo relajarme mucho, pero ayer no, ayer noche el cuerpo me pedía más, mucho más, hoy pienso que quizás el culpable era el ambiente electrificado por la tormenta, los animales las detectan y se ponen nerviosos ¿puede una persona reaccionar deseando más sexo como consecuencia de una tormenta?
Ni lo se ni me importa, solo se que quería más. Yo misma me coloqué boca abajo alzando levemente mi culo pensando en que sería penetrada por el coño, quería que mi novio me llenase de leche mientras yo me masturbaba, correrme con su polla dentro al sentir su leche derramándose en mi.
Sentí el frío del lubricante derramandose en mi ano, sentí uno de sus dedos entrando, no me molestó, al contrario, desee más dedos, desee algo más potente, justo ahí, en mi ano, en esa puerta trasera que estaba palpitando imaginando lo que iba a recibir.
Sentí su polla, como siempre, primero la punta en la entrada de mi culo, la quise toda, de golpe, que me traspasara con dolor si era preciso, él tenía cuidado, yo no, me la clavé yo misma hasta el fondo, mi novio me preguntó susurrandome al oido si quería caña "puta".
Me llamó puta, con su voz ronca, solo pude asentir con la cabeza, no se, quizás lo susurré, se que me tumbó boca abajo y me obligó a juntar las piernas, a cruzarlas en mis tobillos "quiero tu culo bien cerradito, que la notes bien" me lo dijo mientras comenzaba a bombearme. Volvió a decirme que era "su puta"
Yo no paraba de repetirlo mientras nuestros movimientos se acompasaban "soy tu puta... tu puta... follame fuerte... folla fuerte a tu puta... hazme daño..." pero extrañamente no me hacía daño, me daba tremendo placer y me estaba follando con toda la fuerza del mundo.
Deslicé mi mano bajo mi cuerpo, para masturbarme mientras me follaba el culo, me lo impidió sujetando mis dos muñecas contra el colchón, con fuerza, me hacía más daño en las muñecas que en el ano, en el ano su polla se deslizaba deliciosamente.
Me la sacaba de todo, dejaba la punta en la entrada y volvía a clavarme enterita, creo que disfrutaba mucho con ese juego, otras veces me molesta que haga eso y no me gusta, ayer me encantaba sentirme así, taladrada a cada penetración.
No te vas a correr otra vez zorrra -me dijo mientras continuaba follandome- te voy a llenar el culo de leche y solo me voy a correr yo. Yo, ya con los papeles totalmente perdidos solo decía que si y dame "dame... si... dame fuerte... dame... amor... fuerte" y él me daba como si quisiese romperme.
Soltó mis manos y ordenó "masturbate, guarra". Comencé a hacerlo sintiendo su polla entera dentro de mi, moví mi trasero en círculos, bueno, lo intentaba, no se si lo hacía, ya no era yo. De repente sus embestidas se hicieron mucho más fuertes, sentí algo cálido derramandose dentro de mi culo y como mi novio se quedaba quieto, apretandose contra mi con su polla todo lo más adentro que podía, yo seguía moviendome.
Adoro sentirme follada por el culo cuando él hombre se ha corrido, su polla, en ese momento se desliza dentro de ti de forma fantástica, me clavó algunas veces con fuerza, aún con su polla muy dura. Comencé a jadear más fuerte... el orgasmo llegaba, lo notaba... comencé a gritar.
Me tapó la boca mientras me decía "en silencio zorra... correte en silencio..." yo gritaba a través de su mano en mi boca, mi esfinter palpitaba, mi coño también, me faltaba aire pero estaba en la gloria, sintiendo ese orgasmo que salía desde lo más profundo de mi vientre y llegaba hasta la punta de mis dedos ¡joder! ¡qué lo sentí hasta en la lengua!
Se tumbó de lado, conmigo ensartada en su polla, abrazandome
-Oye... ¿estás bien? -me preguntó-
-de maravilla ¿por? -respondí extrañada por la pregunta-
El tenía una de sus manos sobre mi pecho, abrazandome.
-El corazón... te va a mil por hora
-no es nada, la excitación supongo, se pasará poco a poco
Y se pasó, pero no la sonrisa mientras me quedaba dormida. Aún ahora, por la mañana me excito pensando en este polvo maravilloso ¿hay algún país donde haya tormentas todos los días? estoy pensando en mudarme.
No conocía yo esta sensibilidad mía por las tormentas, os puedo garantizar que me lo pasé bastante mejor que esta: